Por David Awad Virviescas
Hablar del desarrollo comercial, periodístico y empresarial de Barranquilla es, inevitablemente, hablar de Roberto Esper Rebaje, uno de los personajes más influyentes y visionarios que ha tenido la ciudad a lo largo del siglo XX y comienzos del XXI. Comerciante, empresario, pionero del autoservicio, fundador de medios de comunicación, gestor cultural y formador de generaciones de periodistas, Don Roberto es, sin exageración, una leyenda viva de la historia barranquillera.
De los andenes del centro al empresariado
Nacido el 5 de abril de 1926 en Barranquilla, en el tradicional barrio San Roque, Roberto Esper Rebaje es hijo de Teófilo Esper y Labibe Rebaje, inmigrantes procedentes del pueblo de Miniora, quienes llegaron a la ciudad en 1923 a través del muelle de Puerto Colombia. Desde muy temprana edad mostró una marcada inclinación por el comercio y la organización, al punto que a los cinco años ya había organizado un pequeño circo barrial.
Tras formarse en la escuela salesiana y graduarse como bachiller del Colegio Americano, inició su vida laboral de manera independiente. A finales de la década de 1940, con apenas 18 o 19 años, comenzó vendiendo telas, sábanas y bisutería sobre un mantel extendido en un andén, frente a la Ferretería Colombia, ubicada en la carrera 42 entre las calles 30 y 31. Al finalizar la jornada, guardaba su mercancía gracias a la colaboración de Don Fausto Muñoz Rodríguez, propietario del establecimiento, esto, corroborado por la señora Vilma Muñoz Peña de 84 años (hijo de Don Fausto).
El primer almacén y el nacimiento de “Robertico”
Tras los hechos de violencia que sacudieron al país luego del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948, y aprovechando el remate de mercancías afectadas por los disturbios, Roberto Esper dio el salto a su primer local comercial. En 1948 fundó “Almacén Robertico”, inicialmente en la carrera Progreso (carrera 41) con calle de Jesús (calle 37), y posteriormente en la carrera 42 entre las calles 30 y 31, consolidando su incursión en el comercio formal.
En la década de los años 50, constituyó la empresa Robertico Limitada, sentando las bases para lo que sería uno de los proyectos más recordados del comercio popular barranquillero.
Pionero del autoservicio: Supermercados Robertico
En 1950, Roberto Esper Rebaje se convirtió en pionero del sistema de autoservicio en Barranquilla, al crear la cadena Supermercados Robertico, con el lema que marcó época:
“Compre como pobre y coma como rico”.
La sede principal funcionó en la calle 30 con carrera 42, punto neurálgico del comercio popular durante décadas. Posteriormente, la cadena se expandió con sucursales en:
- San Nicolás, en el Edificio Volpe, ubicado en el Callejón del Mercado (carrera 42)
- Mercadito de Boston, en la calle 58 con carrera 43 esquina
- Carrera 51 con calle 75
- Carrera 46 con calle 90
- Calle 84 con carrera 67
- Carrera 46 con calle 90 (último establecimiento)
Estos supermercados ofrecían en un solo lugar víveres, alimentos, telas, artículos de aseo y electrodomésticos, en condiciones más cómodas que los mercados públicos tradicionales, y a precios accesibles para todos los sectores sociales.
El camino de los medios: Radio y prensa
El 1 de octubre de 1963, Roberto Esper incursionó formalmente en los medios de comunicación al fundar la Cadena Radial La Libertad, desde una casona del barrio El Prado, que hoy alberga varias emisoras. A lo largo de los años, el grupo llegó a contar con:
- Radio Libertad
- Emisoras Unidas
- Ondas del Caribe (Santa Marta)
- Emisoras Fuentes (Cartagena)
- La Fabulosa (Cali)
- Radio Aeropuerto
- Radio Tropical
- Playa Mendoza
- Emisora 1.250
El 7 de abril de 1979, fundó el Diario La Libertad, consolidando uno de los proyectos periodísticos más emblemáticos de la región Caribe. Su sede se levantó en la carrera 53, contigua al hoy conocido callejón La Libertad, en honor al medio impreso.
Escuela de periodistas y liderazgo cívico
Para generaciones de comunicadores, La Libertad no fue solo un medio, sino una verdadera escuela de formación periodística. Por sus redacciones pasaron figuras como Gustavo Castillo García, Ventura Díaz Mejía, Fernando Awad Blanco, Heriberto Pacheco Noriega, Carlos Oliveros, Wilderson Archbold Ayure, Rafael Lafaurie, Ricardo Díaz de la Rosa, Vilma Cepeda, Carlos Osío Noguera, José Orellano, Jorge Mariano, Jorge Medina, Carmen Peña Visbal, Arturo Donado, Rafael Xiques, Rocky Moncada, Ítalo Iguarán Pertuz, Luis Mora Domínguez y Luis Camacho Montaño, entre muchos otros.
Don Roberto solía decir, con una sonrisa:
“Yo los formo y otros se los llevan”, en referencia a periodistas que luego ocuparon cargos en grandes medios o entidades públicas y privadas.
Reconocimientos y distinciones
Entre los múltiples homenajes recibidos, se destacan:
- Medalla Barrancas de San Nicolás, otorgada por el Concejo de Barranquilla (2013)
- Reconocimiento de la Universidad Autónoma del Caribe, en el marco de los 50 años de Radio Libertad, entregado por el rector Ramsés Vargas Lamadrid
- Medalla Puerta de Oro de Colombia, concedida por la Gobernación del Atlántico, en cabeza de José Antonio Segebre
Legado imborrable
Roberto Esper Rebaje no solo dejó una huella en el comercio con los Supermercados Robertico, ni en la radio y la prensa con la Cadena Radial y el Diario La Libertad, (hoy, a buena marcha bajo el liderazgo de Luz Marina Esper Fayad). Dejó un legado humano, social y cultural que forma parte del ADN de Barranquilla.
Hoy, su nombre sigue vivo en la memoria colectiva de la ciudad, como símbolo de emprendimiento, disciplina, visión y compromiso con el progreso regional y nacional.
Hablar de Roberto Esper Rebaje es hablar de la historia misma de Barranquilla.
